Volando a Delhi

India… allá vamos!! Otro año más de duro trabajo y por fin llegan las vacaciones que tanto nos merecemos. Tras unos meses de incertidumbre, Alberto consigue de nuevo sorprenderme con el destino de este año… recorrer parte del Himalaya Indio en Royald Enfield! Me apunto sin pensarmelo, claro. La pena es que este año los Bangueras se dividen ya que un miembro importante tiene que quedarse en tierra para cuidar a un futuro motero que nacerá dentro de poco. Como siempre, casi sin darnos cuenta se acerca la fecha así que… unos días antes preparamos nuestros bártulos y combatimos como podemos los nervios típicos del comienzo de toda aventura.

A las 5:00 am del dia 15 de agosto de 2008 ya estábamos levantados, estos vuelos a horas intempestivas tenían que prohibirlos. Nuestro vuelo hacía escala en Munich lo que nos permitió, primero cansarnos para dormir en el largo vuelo a Delhi, y segundo hacernos una idea global de esta bonita ciudad. Aprovechamos para visitar el museo BMW y disfrutar de las maravillas que ha ido creando la firma bávara durante sus años de existencia…visita altamente recomendable para cualquiera que se acerque por Alemania.

Despues de 8 horas de apacible y durmiente vuelo llegamos a la apabullante ciudad de Delhi, el impacto al salir de la terminal y encontrarte con 35º y 90% de humedad no se puede explicar…si además sumamos que llevas desde hace 26 horas sin pisar una cama y sin cambiarte los calcetines el tema se complica un poco más, y para colmo la puerta de la terminal esta repleta de buscavidas que te vuelven loco. Despues de luchar con todo esto conseguimos un taxi que nos lleva a Karol Bagh, que es el barrio de Delhi donde se encuentran la mayoría de las tiendas de motos de la ciudad y concretamente Inders motors, que es la que nosotros hemos elegido para alquilar las 2 royal enfields que nos van a transportar durante estos próximos 15 días…

Nuestro primer viaje en rickshaw
Nuestro primer viaje en rickshaw
Area de alquiler de motos en Delhi
Area de alquiler de motos en Delhi

El centro de la ciudad nos ofrece una imagen caótica, personas durmiendo en los suelos, basura por todos lados,  calles que parecen pistas de tierra, (¿he comentado lo del calor y la humedad?) lo que hacía que sólo el pensar en salir de aquel taxi destartalado nos produjera escalofrios. Es importante guardar siempre el ticket del taxi prepago hasta que te asegures de que verdaderamente has llegado a tu destino,  encontrar una dirección en esa ciudad es un milagro así que los taxistas se cansan pronto de buscar e intentan encajarte en el primer sitio que ven. Cuando ya pensábamos en darnos por vencidos,  casi por arte de magia ( y alguna llamada de telefono del taxista) apareció un encargado de la tienda que nos instaló en ella hasta que llegara el jefe. Lalli Signh es un indio practicante de la religión sig (vamos que lleva turbante), acostumbrado a tratar con occidentales ,y eso se nota, enseguida nos hace sentirnos cómodos con la situación, y aunque el sueño a veces nos supera sobrellevamos el tener que estar todo el día de trámites, si si he dicho todo el día, desde las 9:00 am hasta las 17:00 pm, y os preguntareis…qué habéis hecho a parte de tomar chai y cafe? pues os lo explico… lo primero esperar a que se enfriara el café que sirve Lalli, que llega en modo fusión. Además hay que entender que los tiempos indios son distintos a los occidentales (bueno el que entienda esto ya comprende todo), lo que significa que una hora india son dos horas de aquí por lo que el trámite mas sencillo te puede llevar toda una mañana.

Esperando en la “oficina”
El “taller”
Presentación de los aventureros

 

Por otro lado, nuestros planes iniciales se habían complicado un poco debido a las revueltas de Cachemira, donde la policía estaba a tiros con los manifestantes (12 muertos el día antes de volar a Delhi), lo que nos llevó a tener que modificar la ruta, teniendo que volver en avión, por lo que tuvimos que negociar con Lalli los costes de la nueva ruta. Ademís, para que luego no nos digan que nos vamos por ahí a la aventura, este año hemos sustituido el ya famoso kit antipinchazos como única herramienta por un set de supervivencia tal, que si lo ve el de Bricomanía seguro que se le cae la lagrimilla de la emoción. Para completarlo, se nos dió una lección de autoescuela con las motos , y un curso intensivo de reparación de enfields, lo cual sí que nos vendría bien posteriormente.

Por fin, a las 17:20 nos montamos en un tren rápido (en idioma indio, claro) que en algo más de dos horas nos trasladaría a la ciudad de Chandigarh que se encuentra a 250 km al norte de Delhi, allí pasariamos la noche para iniciar al día siguiente la verdadera ruta de este HIMALAYA 2008. Elegimos esta ciudad para la partida debido a su civilizada y occidentalizada organización,

Chandigarh es una ciudad que sirve de capital a dos estados: Punjab y Haryana,La ciudad está dividida en varios sectores, conocidos por números del 1 al 60 (el arquitecto que la diseño hizo omitir el 13 a causa de sus supersticiones). Cada uno de estos sectores funciona como una ciudad independiente con sus propios mercados, templos y escuelas situados a una distancia inferior a los 10 minutos andando desde cualquier extremo.

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